Blefaritis

La blefaritis consiste en la inflamación del borde del párpado, debido principalmente a una disfunción de las glándulas de Meibomio que son las encargadas de producir el componente graso de la lágrima.

La Blefaritis suele estar asociada al síndrome de ojo seco y a la aparición de orzuelos y chalaciones, por lo que se tratan conjuntamente para evitar complicaciones.

Los tratamientos más comunes se basan en reforzar la higiene palpebral con medidas como la aplicación de compresas calientes en los párpados durante varios minutos o el uso de toallitas con componentes específicos para este tipo de tratamiento.

En casos severos puede llegar a ser necesario tratamiento con antibióticos tópicos y orales.

Blefaritis - ojo seco

Ojo seco

El síndrome del ojo seco aglutina un grupo de afecciones que se caracterizan por síntomas como molestias oculares, escozor y cansancio ocular. Este síndrome lo padece aproximadamente el 25% de la población adulta y está asociado a la disminución de la producción de la lágrima o a un exceso de evaporación de la película lagrimal.

Además, algunas patologías como la diabetes y también ciertos medicamentos, pueden producir esta sequedad ocular al reducir la producción de lágrima.

Para el diagnóstico de ojo seco se usa el test de Shirmer que mide la producción del componente acuoso de la lágrima, mediante la colocación de una tira de papel en los fondos de saco conjuntivales, además de la tinción corneal con fluoresceína o verde lisamina.

Para el tratamiento, ha de ser el médico oftalmólogo el que mediante la exploración determine cuál es el tratamiento mejor indicado para cada caso, dependiendo de las causas que provoquen el síndrome del ojo seco en cada paciente. La base del tratamiento para el síndrome de ojo seco consiste en usar sustitutivos tópicos de las lágrimas (colirios, geles y pomadas).

En casos moderados de ojo seco, este se puede tratar utilizando oclusiones del punto lagrimal reversibles mediante tapones de colágeno o silicona, gotas de suero autólogo o tratamiento antiinflamatorio tópico como ciclosporina A 0.05% o esteroides.

En los casos más graves se puede llegar a precisar tratamiento quirúrgico como la tarsorrafia lateral o medial, que consigue una reducción de la apertura palpebral, y la oclusión del punto lagrimal, lo que permite paliar el síndrome del ojo seco.

VIDEO: Ojo seco. Dra. Herrero

VIDEO: Salud ocular frente al ordenador. Dra. Paredes

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