¿Para qué se usa?

La Carboxiterapia es un tratamiento que se realiza generalmente en la cara y el cuello, para el rejuvenecimiento de la piel.

Las aplicaciones estéticas más comunes para este tratamiento son:

  • Estrías.
  • Cicatrices de acné.
  • Laxitud de la piel.
  • Reducción de las arrugas.

La Carboxiterapia está basada en inyecciones de anhídrido carbónico y sus efectos son:

  • Incremento de la producción de fibras de colágeno y de elastina.
  • Aumento del flujo sanguíneo y de la microcirculación.

Estos efectos conllevan beneficios para la piel de la cara, como por ejemplo:

  • Mejora progresiva de la calidad de la piel.
  • Disminución de la flacidez.
  • Disminución de la masa grasa, con lo que la piel se vuelve más lisa y tersa.

¿Cómo es el tratamiento?

La carboxiterapia se utiliza para inyectar pequeñas cantidades de dióxido de carbono por debajo de la superficie de la piel (subcutánea). Esto se hace mediante una serie de pequeñas inyecciones con una aguja muy fina. Se suele realizar en sesiones de alrededor de 30 minutos, con una frecuencia recomendada, dependiendo del diagnóstico de cada paciente, de una cada semana, o cada 2/3 semanas en función del objetivo a conseguir.

Al inyectar dióxido de carbono, la carboxiterapia provoca el envío de oxígeno cargado de células rojas a la zona tratada para recoger y limpiar el dióxido inyectado. Con el aumento de la cantidad de oxígeno que llega a las células, estas se vuelven más activas y se consigue acelerar la producción de nuevas células necesarias para rejuvenecer la zona y así reducir grasa, flacidez y arrugas.

El dióxido de carbono inyectado, también genera la liberación de sustancias y hormonas del tejido subcutáneo, que estimulan la destrucción de las células grasas. Para que el tratamiento sea aún más efectivo, se recomienda beber abundante líquido y acompañarlo de masajes linfáticos, posteriores a la aplicación de la carboxiterapia.

El tratamiento es por lo general indoloro, aunque algunas personas pueden sentir una sensación de incomodidad o ardor dependiendo del área tratada. En estos casos se suele utilizar un anestésico tópico (crema anestésica) para evitar las molestias.

La carboxiterapia no provoca efectos adversos importantes. En algunos casos puede producir hinchazón leve, enrojecimiento, molestias y hematomas en la zona de la inyección, que desaparecen a las pocas horas.

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