Algunos de los síntomas de esta enfermedad son:

  • Los ojos no se mueven juntos o no se alinean en la misma dirección, y por ello las personas pueden parecer bizcas.
  • Visión con un solo ojo, con la consiguiente pérdida de la percepción de profundidad.
  • Los pacientes con estrabismo, pueden padecer visión doble.
  • Pérdida de la visión y como consecuencia, dificultad para ver bien.
  • Tortícolis, por la frecuente posición anormal de la cabeza.

En algunos niños muy pequeños, los ojos pueden parecer desviados a pesar de estar en una posición correcta. Esto se debe a la forma de los párpados y la nariz en los primeros meses de vida. En estos casos denominados pseudoestrabismo, la apariencia de los ojos desviados mejorará sola con el crecimiento del niño, sin necesidad de tratamiento.

Su oftalmólogo puede detectar el estrabismo desde edades muy tempranas, lo cual es muy importante para prevenir los problemas y las dificultades de los niños en su fase de aprendizaje en el colegio, que les impide ver correctamente la pizarra o los textos en los libros.

Factores de riesgo

El estrabismo se produce por la unión de varios factores, por lo que no existe una única causa. Una de las mas importantes es la herencia familiar (estrabismo congénito), pero hay otros muchos factores que favorecen su aparición, como:

  • Enfermedades infantiles como el sarampión y la tosferina.
  • Infecciones (meníngeas, cerebrales…).
  • Tumores y traumatismos craneales.
  • Patologías con origen neurológico.

Hay diversos tipos de estrabismo dependiendo de su origen, de la forma como se manifiestan, de la dirección etc… Podemos destacar:

  • Según el ojo que se desvía: ojo izquierdo, ojo derecho o ambos ojos.
  • Según la dirección de la desviación de la mirada, puede ser:
    • Convergente: cuando el ojo desviado mira hacia la nariz.
    • Divergente: cuando el ojo desviado mira hacia fuera.
    • Vertical: el ojo desviado mira arriba o abajo.
  • Estrabismo según la frecuencia: La desviación en los ojos puede estar siempre presente o puede ser intermitente.
  • Estrabismo según la edad de aparición: congénito o posterior.

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