La mitad de los pacientes con glaucoma no sabe que lo tiene porque generalmente NO produce síntomas evidentes, como dolor o pérdida brusca de visión.

Solo en el caso de un ataque agudo de glaucoma podemos notar que el ojo se enrojece y produce dolor intenso, que puede ir acompañado de náuseas, vómitos y visión borrosa.

En la mayoría de los casos, el enfermo no es consciente de que padece glaucoma hasta que ha perdido gran parte del campo visual.

Factores de riesgo

Entre los principales factores de riesgo se pueden destacar:

  1. Presión intraocular elevada: es el factor más importante, aunque no es la única causa. Existe un glaucoma llamado de tensión normal, en el que se produce el daño glaucomatoso sin hipertensión ocular.
  2. Edad: el riesgo de padecer glaucoma aumenta por encima de los 40 años.
  3. Raza: El glaucoma es más frecuente en las razas negra y asiática, y también hay alta prevalencia en Mediterráneos.
  4. Antecedentes familiares de glaucoma: Este es un factor muy importante, por lo que son claves las revisiones oftalmológicas para descartar glaucoma, en aquellas personas con familiares que hayan padecido esta enfermedad.
  5. Factores oculares: los pacientes con miopía tienen mayor prevalencia de glaucoma crónico. Así mismo, el espesor corneal por debajo de la media se considera un factor que aumenta el riesgo de glaucoma.
  6. Factores sistémicos: la diabetes mellitus puede aumentar el riesgo de padecer glaucoma. También es importante el control de los factores de riesgo cardiovascular, como la hipercolesterolemia.

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