Si, el miedo a una Qx es humano, porque obviamente toda Qx entraña algún riesgo y en mi opinión, es el cirujano y todo su equipo quienes tenemos que trabajar en la confianza que debemos dar al paciente que quiere operarse, y cuando digo “al paciente”, me refiero al paciente y a la persona que lo va a acompañar (su pareja, un familiar, un amigo…) Es clave que el acompañante también entienda nuestras explicaciones porque, su confianza, va a ser el mejor aliado para el paciente.
El primer paso para generar confianza, es TENER UN EQUIPO DE TRABAJO CON UN OBJETIVO COMÚN y en Clínica AVER lo tenemos: queremos lo mejor para el paciente. Nuestro equipo está súper comprometido en la tarea de realizar un estudio preoperatorio exhaustivo con el que podamos valorar de manera absolutamente personalizada la balanza de riesgos y beneficios que tiene cada paciente ANTES DE RECOMENDAR LA Qx.
El segundo paso en poder dar confianza al paciente es DISPONER DE LA MEJOR TECNOLOGÍA que nos permita realizar un perfecto diagnóstico y tratamiento para garantizar un procedimiento seguro.
Y finalmente, estamos LOS CIRUJANOS, tenemos que ser expertos en Cirugía Refractiva y estar absolutamente comprometidos con el paciente porque somos nosotros quienes tomaremos la decisión de recomendar o NO la intervención, quienes elegiremos la técnica Qx que sea la mejor en cada caso, quienes programaremos la Qx con precisión y conocimiento y obviamente quienes llevaremos a cabo la Qx.
El cirujano está contento si el paciente está contento. Por lo tanto el cirujano debe 1querer lo mejor para el paciente, 2analizar correctamente la balanza del riesgo-beneficio en cada caso y 3debe intentar cumplir las expectativas del paciente con el mínimo riesgo posible.
La balanza de riesgo-beneficio, también tiene que ser analizada por el paciente, recordando que la Qx Rx lleva más de 20 años con nosotros porque la tasa de riesgos es muy baja frente a los grandes beneficios que aporta y sin olvidar que el uso continuado de las LC, supone a veces muchos más riesgos que afrontar una Qx.
>>Me llama mucho la atención que habitualmente los pacientes dependientes de la LC, NO piensan en esto, no son conscientes de que una LC es un cuerpo extraño para el ojo y por tanto puede provocar heridas e infecciones potencialmente graves, porque los gérmenes que habitan en las LC son muy agresivos y en ocasiones muy difíciles de combatir.
>>En esa balanza del riesgo-beneficio, el paciente debe considerar la discapacidad que le genera el hecho de depender absolutamente de su gafa o LC; muchos pacientes refieren que son incapaces de hacer nada sin ellas y esa dependencia les coarta su libertad y les pone límites a sus vidas.
Por eso, la energía, la euforia que tienen los pacientes después de una cirugía donde por fin se liberan de su gafa o LC, la celebramos con cada uno de ellos y para nosotros, esa es la clave de nuestra práctica diaria y lo que hace girar la rueda en Clínica AVER.